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Beber cerveza podría acelerar la aparición del cáncer de páncreas
Otros tipos de alcohol también aumentaban el riesgo, al igual que el tabaquismo, encontró un estudio

Miércoles 21 de mayo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Fumar y beber en exceso, sobre todo cerveza, podría acelerar la aparición del cáncer de páncreas, de acuerdo con los investigadores que presentaron sus datos el martes en la conferencia de la Semana de las enfermedades digestivas 2008 en San Diego.

La cerveza parece ejercer una mayor influencia que los licores duros o el vino en rebajar la edad de aparición del cáncer de páncreas, dijo la investigadora, la Dra. Michelle A. Anderson, profesora asistente de medicina de la Universidad de Michigan.
Anderson y sus colegas evaluaron a los pacientes del Registro de colaboración del cáncer de páncreas, un registro de pacientes internacional de múltiples centros, para determinar si los pacientes bebían o fumaban, y si lo hacían, qué cantidad y qué tipo de licor tomaban.

Evaluaron los patrones de tabaquismo y de bebida (o abstinencia) de 453 pacientes en total, con un número equitativo de hombres y mujeres.

Los pacientes que fumaban tendían a desarrollar una enfermedad pancrática a una menor edad y también se observaron efectos relacionados con la dosis, apuntó Anderson. En los fumadores empedernidos (los que habían fumado más de un paquete al día durante 40 años, o más de dos paquetes durante 20 años) el cáncer de páncreas aparecía una media de siete años antes que en los no fumadores.
La media de edad de aparición del cáncer de páncreas era entre 70 y 80 años, anotaron los expertos.

Los bebedores empedernidos, definido como beber más de tres bebidas todos los días, desarrollaron cáncer de páncreas 10 años antes que los abstemios.
Al comparar la cerveza, el vino y los licores duros, el equipo encontró que la cerveza era la que más rebajaba la edad de desarrollo del cáncer de páncreas, destacó Anderson. Cuando comparó los bebedores de cerveza con los que no lo eran, el efecto era estadísticamente significativo; sin embargo, cuando tomó en cuenta otras variables que podrían afectar la aparición del cáncer, el efecto desaparecía.

Fumar cigarrillos es un factor de riesgo bien conocido para el cáncer de páncreas. El consumo excesivo de alcohol podría inducir cambios inflamatorios crónicos que están asociados también con el cáncer, dijo Anderson.

La combinación de tabaquismo crónico más la bebida no tuvo un efecto más potente sobre el riesgo de cáncer de páncreas que uno de los dos hábitos por sí solo, hallaron los investigadores.

Este año, según las estimaciones de la American Cancer Society, se diagnosticarán cerca de 38,000 personas con cáncer de páncreas en los Estados Unidos, y unos 34,000 morirán a causa de esta enfermedad. El riesgo de por vida es de 1 entre 79, pero se ve afectado por factores como la edad avanzada, la obesidad y el historial familiar.

Debido a que aparece con frecuencia sin síntomas, el cáncer de páncreas muchas veces se detecta en las etapas tardías, cuando el tratamiento es menos efectivo. Sin embargo, aún cuando se detecte en la primera etapa, el pronóstico es poco alentador. En la etapa uno, la supervivencia a cinco años del cáncer de páncreas es de alrededor de 33 por ciento.

El páncreas, que tiene aproximadamente 6 pulgadas de longitud y menos de 2 pulgadas de ancho, se extiende de un lado al otro del abdomen. Produce hormonas claves, incluida la insulina, y ayuda a equilibrar el azúcar en sangre.

Detectar los tumores pancreáticos en las primeras etapas, sobre todo en personas que tienen un historial familiar u otros factores de alto riesgo, es el objetivo de muchas de las investigaciones. Y un nuevo estudio sugiere que la combinación de dos métodos podría ofrecer una mejor exploración, de acuerdo con otro investigador, el Dr. Richard Zubarik, profesor adjunto de medicina y jefe de endoscopia de Fletcher Allen Health Care en Burlington, Vermont.

Su equipo utilizó una prueba sanguínea llamada CA19-9, una prueba para detectar un marcador tumoral usada más comúnmente para monitorizar el progreso de la enfermedad y predecir las tasas de supervivencia. Luego combinaron esa prueba con un ultrasonido endoscópico para tratar de detectar el cáncer en las primeras etapas.
De los 272 pacientes inscritos, un paciente fue diagnosticado con cáncer de páncreas y otro con crecimiento celular anormal en el páncreas.

Sin embargo, el método es costoso, ya que detectar el cáncer cuesta $14,000 y el crecimiento celular anormal unos $11,000, señaló Zubarik.
Se están estudiando otras estrategias para ver si pueden aumentar las tasas de supervivencias poco alentadoras. En otro estudio, los investigadores compararon los expedientes de más de 4,000 pacientes de cáncer de páncreas y los dividieron en dos grupos, los que se habían hecho el ultrasonido (cerca del 12 por ciento de la muestra) y los que no.

Los que se habían hecho el ultrasonido al momento del diagnóstico tenían una supervivencia media un tanto superior, dijo el Dr. Ananya Das, director adjunto de medicina de la Clínica Mayo en Scottsdale, Arizona. Someterse a esta prueba aumentó el tiempo medio de supervivencia para los pacientes de 5 a 9 meses.
Acudir a un centro que ofrezca este método podría significar que los pacientes reciben una mejor atención en general, dijo. El ultrasonido endoscópico está disponible en los centros médicos principales, apuntó.

En pacientes con un riesgo muy alto de cáncer de páncreas, como los que tienen un historial familiar, la supervisión realizada por un equipo de especialistas puede también ayudar, aseguró la Dra. Teresa A. Brentnall, profesora adjunta de medicina en la Universidad de Washington en Seattle.

"Nuestro objetivo es proteger contra el cáncer de páncreas", dijo. Su equipo halló que las dos pruebas podrían ayudar. Una consiste en el ultrasonido endoscópico y la otra en una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica.

El equipo de Brentnall dio seguimiento a 100 pacientes con estos métodos. De los 100 pacientes, dos desarrollaron cáncer (uno inoperable), y 20 tuvieron crecimientos de células anormales. La combinación de estos métodos puede ayudar a detectar anormalidades precancerosas del páncreas, apuntó.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare